Tu piel está limpia... ¿y tu toalla?
¿Sabías que si no limpias tus toallas de cara a diario, pueden acumular bacterias que afectan directamente a tu piel?
El momento de desmaquillarte es un ritual de bienestar, un espacio íntimo donde la piel se libera y respira. Pero para que ese gesto sea realmente beneficioso, es fundamental prestar atención a lo que utilizas para ello.
Por eso es importante lavarlas después de cada uso, preferiblemente con agua caliente, y dejarlas secar completamente al aire libre o en un espacio ventilado. Evita dejarlas húmedas en el baño, ya que esto favorece la aparición de moho y microorganismos no visibles.